Para ver correctamente las imágenes pulsa aquí

ISSN 1886-2489
 

NEWSLETTER BIMENSUAL SOBRE CARDIOLOGÍA EN ANIMALES DE COMPAÑÍA
 
 
Nº 30 - Noviembre - 2009
 

EVALUACIÓN DEL PIMOBENDAN Y EL PEPTIDO NATRIURÉTICO CEREBRAL NT PRO-BNP EN EL TRATAMIENTO DE LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL SECUNDARIA A ENFERMEDAD MITRAL DEGENERATIVA CRÓNICA EN PERROS

KJ Atkinson, DM Fine, LA Thombs, JJ Gorelick, HE Durham. J Vet Intern Med 2009;23:1190–1196.

ANTECEDENTES
El pimobendan es un inotropo positivo y vasodilatador que puede ser útil en el tratamiento de la hipertensión pulmonar (HP) secundaria a enfermedad mitral degenerativa crónica.

HIPÓTESIS
El pimobendan disminuye la severidad de la HP, evaluada mediante ecocardiografia y mejora la puntuación sobre la calidad de vida. Los cambios en el péptido natriurético cerebral N-Terminal (NP-proBNP) reflejarán la mejoría en la severidad la HP.

ANIMALES
Diez perros de propietarios con velocidad máxima de regurgitación tricúspide (TR) ≥ 3.5 m/s.

MÉTODOS
Un estudio doble ciego a corto plazo, diseño cruzado, con un componente de estudio abierto a largo plazo. A corto plazo los perros fueron randomizados para recibir placebo o pimobendan (0.18–0.3 mg/kg PO cada 12 h) durante 14 días, seguidos por pimobendan en estudio abierto durante 8 semanas. Después de una semana sin tratamiento, recibieron el tratamiento alternativo durante 14 días, seguido de pimobendan en estudio abierto durante 8 semanas.

RESULTADOS
Comparación a corto plazo: la velocidad máxima de la RT disminuyó en todos los perros que recibían pimobendan en comparación el placebo de una media de 4.40 (rango, 3.2–5.6) a 3.75 (2.4–4.8) m/s (P< 0.0001). La concentración de NT-proBNP disminuyó después del tratamiento con pimobendan desde una media de 2.143 (rango 450-3.981) a 1329 (rango 123-2411) pmol/L (P= .0009). Todos los perros mejoraron su puntuación sobre la calidad de vida (P=0.006). En las comparaciones a largo plazo la velocidad máxima de la RT disminuyó en todos los perros desde una media de 4.28 (rango, 3.5-5.7) a 3.52 (rango, 2.4-5.0) m/s (< 0.0001). No se detectaron cambios significativos en el NT-proBNP o puntuaciones sobre la calidad de vida.

CONCLUSIONES E IMPORTANCIA CLÍNICA
El pimobendan disminuyó la severidad de la medida de la HP, mejoró las puntuaciones de calidad de vida y disminuyó las concentraciones de NT-proBNP a corto plazo. A largo plazo solo se mantuvo la reducción de la velocidad de la RT.

COMENTARIO DEL ESPECIALISTA
La enfermedad mitral degenerativa crónica, también denominada endocardiosis o degeneración mitral mixomatosa, es la cardiopatía más frecuente en perros de raza pequeña (< 20 kg) y edad avanzada. Las lesiones afectan más frecuentemente a la válvula mitral y en un pequeño porcentaje de perros también a la tricúspide. El resultado es una deficiencia de cierre valvular que progresa lentamente, ocasionando en muchos perros, fallo cardiaco congestivo izquierdo y en estadios avanzados hipertensión pulmonar (HP).

La hipertensión pulmonar se define como una elevación de la presión arterial pulmonar (PAP) sistólica > 30 mm Hg o de la media > 20 mm Hg. Los tres mecanismos principales responsables del incremento de la PAP son: incremento de la presión del atrio izquierdo, incremento del flujo sanguíneo pulmonar e incremento de la resistencia vascular pulmonar. La hipertensión venosa pulmonar, también denominada HP poscapilar refleja el incremento pasivo de la presión en el atrio izquierdo. Aunque la HP idiopática en pacientes humanos es frecuente, en perros generalmente es secundaria a problemas subyacentes tales como cardiopatías congénitas, fallo cardiaco izquierdo, afecciones pulmonares crónicas, dirofilariosis o tromboembolismo pulmonar. Estudios previos han demostrado que la causa más frecuente de HP en el perro es la enfermedad mitral degenerativa crónica y que la prevalencia de la HP es alta en los perros con esta enfermedad.

El diagnóstico no invasivo de la HP se efectúa mediante ecocardiografia a partir de la velocidad máxima de la regurgitación tricúspide (V) y calculando el gradiente de presión Doppler (GPD) mediante la fórmula de Bernouilli modificada, GPD= 4V2. Velocidades ≥ 2.8 m/sg se consideran indicativas de HP.

Los péptidos natriuréticos cerebrales (BNP) son hormonas producidas en respuesta a estados de sobrecarga de volumen circulante y actúan como antagonistas del sistema renina-angiotensina. Bajo condiciones patológicas, las formas de BNP circulantes derivan tanto de los atrios como de los ventrículos. Los fragmentos NT-pro-BNP aparecen incrementados en numerosas afecciones que cursan con disfunción del lado derecho del corazón. Además varios estudios han puesto de manifiesto la utilidad del NT-proBNP para diferenciar entre animales normales y aquellos con enfermedad respiratoria primaria. Publicaciones recientes han demostrado que perros con HP tienen mayor concentración que los perros con afección respiratoria solamente.

El tratamiento efectivo de la HP es muy difícil porque muchas de las causas subyacentes son progresivas y ocasionan cambios irreversibles en los vasos pulmonares. La identificación y el tratamiento de la causa inicial de la HP es fundamental en la evolución de estos pacientes. El tratamiento sintomático incluye oxigenoterapia, broncodilatadores, vasodilatadores y diuréticos. El sildenafilo es uno de los fármacos de elección para tratar la HP en base a sus propiedades como inhibidor de la fosfodiesterasa V. En este estudio se ha puesto de manifiesto que el pimobendan ha sido efectivo para reducir la velocidad de la regurgitación tricúspide y mejorar la calidad de vida de estos pacientes a corto plazo. Estudios previos han puesto de manifiesto el efecto positivo del fármaco en el tratamiento de perros con enfermedad mitral degenerativa crónica. Los efectos beneficiosos del pimobendan pueden considerarse debidos a la vasodilatación pulmonar, disminución de la presión de llenado del atrio izquierdo, vasodilatación periférica e incremento de la contractilidad atrial y ventricular. Sin embargo, los mecanismos específicos en relación con la HP no se conocen con exactitud ya que el pimobendan es un inotropo positivo y vasodilatador arterial (inhibidor de la fosfodisterasa III y en una pequeña proporción de la V) con efectos de sensibilizador del calcio.

La principal limitación de este estudio es el bajo número de animales incluidos y también que los efectos beneficiosos a largo plazo, evaluados mediante la puntuación sobre la calidad de vida y la concentración del NT pro-BNP, no se han demostrado podido demostrar. Sin embargo, además del pimobendan, las diferentes pautas de tratamiento de los perros incluidos, han podido influir en el resultado final. El diseño cruzado del estudio de la fase inicial permitió que cada animal fuera su propio control pero no en la fase abierta. Idealmente, sería conveniente completar estos datos con un estudio a doble ciego placebo-control a largo plazo para poder interpretar mejor los resultados. Otra de las limitaciones del estudio es la falta de la validación de las variabilidades del ecocardiografista inter e intra-día. Esto es especialmente importante cuando se trata de medir la velocidad de la regurgitación tricúspide ya que pequeñas variaciones en el ángulo entre el haz de ultrasonidos Doppler y la dirección del flujo modifican de forma importante la velocidad máxima de la regurgitación tricúspide y, por tanto, los resultados del estudio

Mª Josefa Fernández del Palacio
DVM, PhD, Dipl ECVIM-CA (Cardiology)
NEUMOPERICARDIO SECUNDARIO A LA RESOLUCIÓN QUIRÚRGICA DE UNA HERNIA PERITONEO-PERICÁRDIO DIAFRAGMÁTICA

Una perra, de raza Pastor Alemán de 6 meses de edad se presentó a consulta en la Clínica Veterinaria 7 Vidas (Alicante), debido a la presencia de una hernia abdominal craneal de gran tamaño donde se palpaba contenido intestinal sin estrangular (Fig. 1).

Salvo por la presencia de la hernia, el paciente no presentaba signos clínicos gastrointestinales ni cardiorrespiratorios, por lo que se recomendó su resolución quirúrgica.

Durante la evaluación preanestésica, en el examen físico las mucosas presentaban coloración normal, el pulso femoral era fuerte y regular con una presión arterial sistólica medida mediante método Doppler de 150 mmHg y los sonidos cardiacos algo atenuados. La frecuencia cardiaca era de 110 latidos/minuto y la frecuencia respiratoria de 29 respiraciones/minuto. La hematología y bioquímica fueron totalmente normales.

Se procedió a la herniorrafia convencional encontrándose accidentalmente un defecto esternal y un defecto en el diafragma ventral de unos 2,5 cm que comunicaba con el saco pericárdico donde se introducía gran parte de omento y epiplón. Estos hallazgos son compatibles con una hernia peritoneo-pericardio diafragmática (HPPD).

Se disecaron cuidadosamente los tejidos desde las estructuras torácicas eliminando todas las adherencias, luego se desbridaron los bordes del defecto y se cerró con un patrón de sutura continua simple, con material no absorbible de polipropileno y, finalmente, se repararon tanto los defectos esternales como la pared abdominal.

Al finalizar la cirugía se realizaron dos proyecciones radiográficas del tórax, para comprobar la hermeticidad de la cavidad pleural, donde se evidenció la presencia de neumopericardio con gran cantidad de gas en el saco pericárdico y elevación dorsal de la tráquea (Fig.2 y Fig. 3).

La perra se hospitalizó y monitorizó durante 48 horas con un tratamiento antibiótico de cefalotina y buprenorfina como analgésico, manteniéndose alerta, con apetito y variables cardiovasculares estables.

Pasadas las 48 horas se repitieron las radiografías y al comprobar que no había habido reabsorción del gas intrapericárdico se decidió realizar una pericardiocentesis (Fig.4), previa sedación con buprenorfina y monitorizado mediante ECG. El material utilizado para esta técnica consistió en un catéter 14G Intraflon®, acoplado a una llave de tres vías y una jeringa de 10 ml. Se colocó al paciente en decúbito lateral izquierdo y se rasuró gran parte del hemitorax derecho, seguidamente se desinfectó con clorhexidina y se infiltró localmente lidocaína hasta la pleura para evitar el dolor de la punción. La técnica consistió en insertar el catéter a la altura del 5º espacio intercostal a través de la piel, tunelizando subcutáneamente aproximadamente 5 cm e introducir el catéter hacia el corazón, avanzando hasta tomar contacto con el pericardio; seguidamente se retiró el fiador y a continuación se extrajeron unos 90 ml de aire con la ayuda de la llave de tres vías.

A las 24 horas se repitieron las radiografías, en las que ya no se evidenciaba pneumopericardio (Fig. 5).

El paciente se encuentra en perfecto estado alimentándose normalmente y sin constatarse recidiva después de transcurridas tres semanas.

DISCUSIÓN
El pericardio es la envoltura fibroserosa del corazón y está constituida por una capa externa fibrosa y otra interna serosa. Su embriogénesis comienza cuando el celoma sufre su primera modificación importante, la partición transversal del embrión debido al crecimiento del septo transverso, estableciéndose así dos compartimentos: Uno cranealmente al septo, o cavidad pleuropericárdica y otro caudalmente al mismo o cavidad peritoneal. En la fase en la que el septo se completa, ambas cavidades experimentan serias transformaciones morfológicas, como desarrollo diferencial de los distintos órganos.

El celoma pleuropericárdico, recibe este nombre porque incluye las invaginaciones que formarán el saco pericárdico y sacos pleurales. Como se trata de sacos de doble hoja, la profunda se adhiere íntimamente al órgano (serosa) y entre ella y la superficial (fibrosa) se delimita la cavidad pericárdica que permitirá las fluctuaciones del órgano en actividad.

La HPPD es una patología congénita poco frecuente en perros, que consiste en una comunicación entre las cavidades peritoneal y pericárdica. Estudios recientes describen una prevalencia del 0,019%, siendo diagnosticada con mayor frecuencia en perros jóvenes (65%). No se ha descrito predisposición racial. En pequeños animales la HPPD aparece como una anomalía en el desarrollo embriológico mientras que en humanos puede ser también traumática debido a que el diafragma forma parte de una pared de la cavidad pericárdica.

Existen varias teorías sobre la formación de la HPPD siendo la más aceptada la que sostiene que durante la embriogénesis el hígado crece como consecuencia de un crecimiento del intestino cefálico hacia fuera, desde el ectodermo y craneoventralmente penetrando en el tabique transverso. A medida que se desarrolla el hígado, se aparta del tabique transverso, formando el mesenterio ventral que ocasionalmente se transforma en el ligamento falciforme. Si la separación entre el hígado en desarrollo y el tabique transverso es defectuosa, puede aparecer una apertura en la parte ventral del diafragma, permitiendo comunicarse las cavidades peritoneales y pericárdicas.

Frecuentemente se encuentran anomalías congénitas coexistentes, incluyendo defectos esternales, defectos intracardiacos y enfermedad vascular pulmonar. También se han descrito prognatismo, desvío portosistémico y hernias umbilicales concurrentes.

Los signos clínicos asociados con la HPPD pueden ser inespecíficos, incluyendo pérdida de peso, dolor abdominal, ascitis, intolerancia al ejercicio, colapso o shock, aunque a veces son hallazgos incidentales. La afectación gastrointestinal puede resultar en vómitos, diarrea y anorexia o polifagia. Si la expansión pulmonar está restringida, pueden aparecer signos respiratorios como tos, taquipnea o disnea. La edad de aparición puede variar entre las 4 semanas y los 15 años, realizándose la mayor parte de los diagnósticos dentro del primer año de vida del animal.

El tratamiento recomendado es la corrección quirúrgica por laparotomía y/o toracotomía. En animales adultos asintomáticos o con hernias pequeñas que no ocasionan problemas no está indicada la corrección quirúrgica.
El pronóstico es excelente una vez que el paciente sobrevive a las 24-48 horas postquirugicas, siendo las recidivas poco probables si se realiza una buena técnica quirúrgica.

El paciente de este caso clínico presentaba una gran hernia abdominal craneal desde el nacimiento. Atendiendo a las características antes descritas sobre el desarrollo embriológico de la HPPD y su relación con la presencia de hernias abdominales craneales, la presencia de este tipo de hernia en este paciente debería haber hecho sospechar de un posible defecto interno del diafragma con posible HPPD asociada, independientemente de que el animal presentase o no signos clínicos.

El examen radiológico del tórax durante la evaluación prequirúrgica habría mostrado la anomalía pericárdica, siendo esperables alteraciones en la densidad radiográfica en la porción caudoventral del espacio pericardico denominado remanente mesotelial peritoneo-pericárdico, indicativos de la hernia.

La ultrasonografía podría aportar información adicional al permitir visualizar las diversas estructuras peritoneales herniadas como grasa mesentérica (única estructura herniada en este caso clínico), hígado, intestino o estómago, dentro del pericardio y/o la presencia de efusión pericárdica que a veces acompañan a este tipo de hernias.


Figura 1A y 1B
A. Colocación del paciente antes de la cirugía, donde se muestra la localización abdominal craneal de la hernia. B. Detalle de la hernia.
Figura 2 Figura 3
Radiografía lateral derecha de tórax, donde se identifica el pericardio con contenido gaseoso en su interior.
Proyección ventrodorsal, donde se hace visible la imagen circunferencial del pericardio.
Figura 4 Figura 5
Pericardiocentesis mediante llave de tres vías y catéter 14 G.
Radiografía 24 h después de la pericardiocentesis, donde ya no se aprecia neumopericardio.

Oscar Sáez1, Jesús Talavera2
1Clínica Veterinaria 7 Vidas. Alicante
2 Hospital Clínico Veterinario. Universidad de Murcia


Un perro de raza Pomerania de 5 años de edad y 2.5 Kg de peso se presentó en la consulta debido a una historia de episodios sincopales desde hacía 2 semanas (3 en total). Estos episodios no estaban asociados con estrés o ejercicio sino que ocurrían cuando estaba tranquilo en casa.

Lo más destacado del examen físico fue: ruidos respiratorios cuando se excitaba debido a la manipulación similar a “graznido de ganso,” jadeo importante y cierto color azulado de las mucosas. El pulso femoral era débil e irregular. La auscultación torácica puso de manifiesto una arritmia importante. La frecuencia cardiaca era muy variable (entre 70 y 120 lat/min). En base a estos datos se realizó un electrocardiograma.

Figura 1. Electrocardiograma de superficie obtenido en decúbito lateral derecho, derivaciones I, II y III. 50 mm/sg, 1cm=1 mV.

Cuestiones:

  1. 1. Interpretación del electrocardiograma

  2. Diagnóstico diferencial

  3. Realizaría exámenes complementarios adicionales con el fin de poner de manifiesto la etiología de los episodios sincopales

Mª Josefa Fernández del Palacio, Jesús Talavera
Dpto. de Medicina y Cirugía Animal. Hospital Clínico Veterinario.
Universidad de Murcia.



Le informamos que sus datos forman parte de un fichero titularidad de Boehringer Ingelheim España, S.A. destinado a la gestión de clientes y acciones comerciales y que han sido obtenidos por nuestra relación comercial. En cualquier momento usted puede ejercitar los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición de acuerdo con lo previsto en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal, dirigiéndose a Boehringer Ingelheim España, S.A., c/ Prat de la Riba, s/n, Sector Turó de Can Matas, 08173 Sant Cugat del Vallés (Barcelona). Si usted no desea recibir más información de nuestros productos y servicios a través de su correo electrónico o por otros medios electrónicos análogos, puede indicárnoslo dirigiendo el  correspondiente mensaje haciendo clic aquí

Copyrighty todos los derechos reservados para Boehringer Ingelheim España, S.A